La contracción y engarrotamiento de los músculos de nuestro cuerpo incrementa la sensación de cansancio. Para relajarlos y eliminar la fatiga después de muchas horas de trabajo, tensión o actividades, te recomendamos esta serie de ejercicios.
Son muy fáciles de realizar y solo necesitas estar en casa con ropas cómodas y en un ambiente agradable. Después de practicarlos estarás en mejores condiciones para conseguir un sueño reparador y saludable. Ve a la cama y tiéndete boca arriba con los brazos a los lados del cuerpo, y cuando ya te dispongas al proceso de relajación realiza una inspiración profunda y expulsa lentamente el aire por la nariz y la boca. A continuación, cierra los ojos y concentra el pensamiento en tu cara. Afloja ligeramente sus músculos, las mandíbulas, y trata de observar desde tu interior el relajamiento de tu rostro, sobre todo en el entrecejo, un sitio preferido por las arrugas y el cansancio.
Después, prosigue hacia el cuello. Imagina que esos músculos están en reposo, tranquilos, sin nada que los moleste. Entonces lleva tu pensamiento a la nuca, los hombros, los brazos, tratando de aflojarlos, y llega hasta las manos, los dedos, imaginándolos ligeros, casi libres de su peso.
Continúa hacia las piernas y siéntelas relajadas, suaves, como si flotaras en el mar, y cerciórate de que tu abdomen, vientre, estómago y pelvis no estén estén contraídos. Si así lo logras, puedes asegurar que estás llegando a un estadio de relajación muscular total. Mantén esta serena sensación de 10 a 15 minutos y si te sorprendiera en ese lapso el sueño, no lo evites, déjate llevar y duérmete. Al despertar, comprobarás los beneficios de esta ejercitación para alejar el cansancio y conseguir un sueño más confortable y reparador. Repite el proceso cada vez que puedas.

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