El «ZIKArio» que amenaza América

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zika.med.vir(Ese Mediquito...!)Una veintena de países ha activado las alarmas. No es para menos. El virus del zika, similar al dengue y la fiebre amarilla, ha tenido una rápida y preocupante expansión geográfica, sobre todo en naciones de América Latina.

Hasta hoy se ha confirmado su presencia en Brasil, Barbados, Bolivia, Colombia, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Guyana, Guyana Francesa, Haití, Honduras, Martinica, México, Panamá, Paraguay, Puerto Rico, San Martín, Surinam, Venezuela y Estados Unidos donde, a mediados de esta semana, se reportaron los primeros casos.

El foco de atención radica en las mujeres embarazadas, pues aunque no es por lo general mortal, el virus se ha vinculado con el aumento de reportes de microcefalia (fallo en la formación del cerebro del feto, lo cual provoca que la cabeza del bebé sea mucho más pequeña que las de los otros niños de la misma edad y sexo).

Según informa la agencia de noticias EFE, los gobiernos de Colombia y Jamaica han recomendado evitar los embarazos, tras las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS) de extremar la prevención, ante el incremento de anomalías congénitas en áreas donde circula el virus.

«En consideración a la fase en la cual se encuentra la epidemia y el riesgo existente, se recomienda a todas las parejas habitantes del territorio nacional no embarazarse durante esta fase, que puede ir hasta el mes de julio de 2016», sugiere una circular del Ministerio de Salud de Colombia, país donde se han notificado 11 712 casos, de los cuales 297 corresponden a mujeres en estado de gestación.

Asimismo el Gobierno de Jamaica, donde no hay casos reportados, aconsejó a las mujeres del país que retrasen sus embarazos «por los próximos seis a 12 meses» ante la creciente amenaza.

El Gobierno dominicano extremó la vigilancia en puntos fronterizos, puertos, aeropuertos y cruceros, tras confirmarse la presencia del virus en Haití.

Por su parte Estados Unidos, donde se confirmaron tres casos este miércoles (dos de personas que viajaron a Colombia en diciembre y de otra que visitó Venezuela), emitió una alerta de viaje en la que recomienda a las mujeres embarazadas, o que planeen estarlo, que eviten viajar a 14 países de América donde circula el zika.

«Hasta que se sepa más sobre el virus y por cautela recomendamos precauciones especiales tanto para las embarazadas como para las mujeres que están intentando quedar embarazadas», indicaron los centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC) de ese país.

Brasil, con 3 530 reportes hasta la fecha, es la nación con el número más alto de casos de microcefalia, sospechosos de haber sido provocados por el virus.

De ahí que el Gobierno emprendiese una intensa movilización para combatir el Aedes aegypti, mosquito transmisor del dengue, el chikungunya y el zika, además de iniciar una investigación de las muertes de 38 bebés presuntamente relacionadas con el virus.

El virus se transmite por la picadura de mosquitos pertenecientes a la familia Aedes, principalmente el Aedes aegypti. Foto: www.nacion.com

Se trata de una situación dramática, sin precedentes. Todos los días se acumulan nuevos casos, pero no estamos consiguiendo conectar los puntos, declaró al diario español El País Artur Timerman, presidente de la Sociedad Brasileña de Dengue y Arbovirosis.

¿Cuándo se descubrió el virus?

Se identificó por primera vez en 1947 en los bosques de Zika, en Uganda, África. Fue prácticamente desconocido hasta el 2007, cuando se produjo un gran brote con 8 187 afectados en Yap y otras islas cercanas a los Estados Federados de Micronesia. Entre octubre de 2013 y febrero de 2014 se detectó un nuevo brote en América Latina por las autoridades de Chile.

¿Modo de transmisión?

Por la picadura de mosquitos pertenecientes a la familia Aedes, principalmente el Aedes aegypti, el mismo que transmite el dengue, el chikungunya y la fiebre amarilla. Cuando el insecto portador pica a una persona, en primer lugar infecta células cerca del sitio de la inoculación. Más tarde se extiende a los ganglios linfáticos y a la sangre.

Además de la transmisión por la picadura de los mosquitos, podría producirse la transmisión perinatal transplacentaria (de la madre al feto) y sanguínea. También hay casos de transmisión sexual, pues permanece en el esperma durante más tiempo. Pese a los rumores, no se transmite por la lactancia materna.

¿Sintomatología?

Los expertos creen que el período de incubación de la enfermedad podría ser de un par de días. Los síntomas son similares a otras infecciones causadas por el mismo transmisor. Incluyen fiebre, dolores de cabeza, erupciones cutáneas, dolor muscular y articular, y conjuntivitis, que permanecen entre dos días y una semana.

Por lo general, los adultos tienen un proceso de recuperación muy rápido y casi sin necesidad de hospitalización. No obstante, no ocurre lo mismo con los recién nacidos, debido a la incidencia que está teniendo en mujeres embarazadas durante los primeros tres meses de gestación.

¿Cómo detectarlo?

Mediante un análisis de la reacción en cadena de la polimerasa —a través de muestras de ADN— y el aislamiento del virus a partir de muestras de sangre.

¿Existe algún tratamiento?

Según la OMS, no existe un tratamiento específico o una vacuna para protegerse de sus efectos. Los síntomas pueden controlarse con el uso de paracetamol o dipirona, para manejar la fiebre y el dolor. Pero no se aconseja el uso ni la prescripción de ácido acetilsalicílico u otros fármacos antiinflamatorios, por el riesgo de complicaciones hemorrágicas.

¿Qué hacer para prevenirlo?

Al decir de la OMS, «la prevención y el control se basan en la reducción de la cría de mosquitos mediante la eliminación de los lugares de cría y del contacto entre estos insectos y las personas. Se puede lograr reduciendo el número de hábitats acuáticos naturales y artificiales en los que pueden vivir las larvas, reduciendo la población de mosquitos adultos alrededor de las comunidades en riesgo, y utilizando barreras como los repelentes, mosquiteros, el cierre de puertas y ventanas y la utilización de prendas largas», aconsejó la entidad internacional.

Tomado de http://www.juventudrebelde.cu/columnas/detras-ciencia/2016-01-21/el-zikario-que-amenaza-america/

1 comentario

    • Dr. Hugo Eduardo Escalona Tamayo on 29 febrero, 2016 at 2:17 pm
    • Responder

    Un pequeño aporte…..

    Un informe sugiere que el efecto del Zika sobre el feto podría ser incluso más letal de lo que se pensaba
    Pero algunos científicos señalan que el vínculo aun no es concluyente

    JUEVES, 25 de febrero de 2016 (HealthDay News) — El virus del Zika podría causar más daño al feto de lo que se había sugerido, provocando en potencia una variedad de defectos congénitos que pueden resultar mortales, señala un informe reciente.

    El bebé mortinato de una mujer brasileña de 20 años de edad infectada con el virus del Zika casi no tenía tejido cerebral, un defecto del nacimiento conocido como hidranencefalia, según el estudio de caso.

    El feto también sufría de microcefalia, el defecto congénito más común que se cree que provoca el virus transmitido por los mosquitos. La cabeza y el cerebro de los niños con ese defecto congénito no se han desarrollado del todo.

    Lo más preocupante es que el feto también mostraba el primer defecto congénito que se ha reportado que podría haber sido provocado por el Zika que afecta a una parte del cuerpo aparte del sistema nervioso central, según los autores del informe.

    Unas cantidades peligrosas de fluido acumulado en el feto le provocaron inflamación y daño en distintas partes del cuerpo, una afección conocida como hidropesía fetal, apuntaron los investigadores de Brasil y de la Universidad de Yale. Informaron sobre sus hallazgos en la edición del 25 de febrero de la revista PLOS Neglected Tropical Diseases.

    No es del todo seguro que el Zika fuera la causa de esas anomalías, y los expertos dicen que quedan muchas preguntas por responder.

    De hecho, algunos profesionales médicos plantean que algunas autoridades sanitarias de Brasil e internacionales declararon de forma prematura un vínculo entre el Zika y un aparente aumento en los defectos congénitos.

    Entre ellos se encuentran 14 investigadores brasileños y estadounidenses que declararon a la revista Annals of Internal Medicine el 24 de febrero que la conexión entre el virus y la microcefalia “sigue siendo hipotética”. Hasta ahora, las evidencias son circunstanciales, escribieron.

    Otros expertos sanitarios apuntan que la evidencia contra el virus del Zika está aumentando.

    Han salido reportes anecdóticos de que el Zika provoca otros defectos congénitos, además de la microcefalia, pero “este es el primer caso claramente identificado sobre un vínculo obvio con la infección del Zika que se ha documentado bien en una revista revisada por profesionales”, comentó en referencia al estudio de la revista PLOS Stephen Higgs, director del Instituto de Investigación sobre la Bioseguridad de la Universidad Estatal de Kansas.

    El estudio de caso muestra que los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU. iban por buen camino cuando recomendaron que todas las mujeres embarazadas que hubieran estado en una región afectada por el Zika se hicieran pruebas del virus, dijo la Dra. Veronique Tache, profesora asistente de medicina materno-fetal de la Universidad de California, en Davis.

    Esta fue la primera vez que Tache escuchó que el Zika podría provocar un daño tan amplio en un feto, pero dijo que el informe no la sorprendió.

    “Es un hallazgo devastador, pero concuerda con lo que estas infecciones congénitas de inicio temprano pueden hacerle al feto”, aseguró Tache.

    El impacto del Zika sobre el desarrollo fetal se corresponde de cerca con el citomegalovirus (CMV), otra infección fetal que puede provocar una amplia variedad de defectos congénitos y problemas cardiacos, comentó Tache.

    Los niños infectados con el CMV en el útero pueden sufrir de microcefalia, además de pérdida del oído y de la vista, convulsiones y problemas con órganos importantes como el hígado, los pulmones y el corazón, según los CDC.

    El efecto que el sarampión puede tener sobre un bebé no nacido podría servir como otro “buen modelo para comprender la trayectoria completa de la infección fetal con Zika”, apuntó el Dr. Amesh Adalja, asociado principal del Centro de Seguridad Sanitaria UPMC, en Baltimore.

    “Dado que infectan a un feto que se está desarrollando con rapidez, las infecciones congénitas de todo tipo pueden tener muchísimos efectos sobre varios sistemas orgánicos a medida que se forman”, advirtió Adalja. “Lo que hace falta es comprender de verdad el rol que el Zika podría tener en la causa del desarrollo anómalo no solo del cerebro, sino de todos los sistemas orgánicos del feto en gestación”.

    Desde que surgió por primera vez en Brasil la primavera pasada, el virus del Zika se ha propagado a más de 32 países y territorios en Latinoamérica y el Caribe. La Organización Mundial de la Salud estima que podría haber hasta 4 millones de casos de Zika en el continente americano en el próximo año.

    La futura madre brasileña estaba teniendo un embarazo normal durante su primer trimestre, el verano pasado. Eso cambió de forma abrupta en la semana 18 del embarazo, cuando un ultrasonido reveló que el peso del feto estaba muy por debajo de lo normal.

    La mujer no reportó ninguno de los síntomas comúnmente asociados con el Zika (como un sarpullido, fiebre o dolores en el cuerpo) antes ni durante las primeras etapas del embarazo, informaron los autores del estudio.

    Pero en la semana 30 del embarazo el feto mostraba una variedad de defectos congénitos. Los médicos indujeron el parto en la semana 32, después de que un ultrasonido revelara que había muerto.

    Los investigadores dijeron que luego confirmaron la presencia del virus del Zika en el feto, aparentemente la misma cepa que se propaga actualmente a través en Latinoamérica y el Caribe.

    Toda mujer embarazada que haya visitado una región infectada con el Zika debe informar al médico y hacerse un análisis de sangre del virus, idealmente entre dos y doce semanas tras la exposición potencial, planteó Tache.

    Después de eso, la mujer debe someterse a ultrasonidos regulares para seguir de cerca el desarrollo fetal, señaló.

    “Hasta la fecha, no hay ningún [medicamento] antiviral que funcione con el virus del Zika, así que estamos entre la espada y la pared”, lamentó Tache. “Podemos diagnosticar que ha habido una infección con el Zika, pero infectarse no necesariamente significa que se producirán anomalías. No todas las personas que se contagien con el virus del Zika tendrán un feto infectado”.

    El virus del Zika se identificó por primera vez en Uganda en 1947, pero hasta el año pasado se creía que no conllevaba riesgos graves para la salud. De hecho, aproximadamente el 80 por ciento de las personas que contraen la infección nunca experimentan síntomas.

    Artículo por HealthDay, traducido por HolaDoctor

    FUENTES: Stephen Higgs, Ph.D., director, Biosecurity Research Institute, Kansas State University, Manhattan; Veronique Tache, M.D., assistant professor, maternal-fetal medicine, University of California, Davis; Amesh Adalja, M.D., senior associate, UPMC Center for Health Security, Baltimore; Feb. 25, 2016, PLOS Neglected Tropical Diseases
    HealthDay
    (c) Derechos de autor 2016, HealthDay

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