La obesidad infantil

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Los niños excesivamente obesos, en especial los varones, tienen mayores probabilidades de padecer de como mellitus tipo 2, arterial y aumento del colesterol “malo” y reducción del “bueno”; debido a este serio factor de riesgo como son las libras en exceso.

Mientras mayor es la , las posibilidades de padecer de estas enfermedades se hacen más elevadas.

ES DEMOSTRABLE

niños-obesidad-la-prensaEn una investigación realizada en la Universidad de Chapel Hill en Carolina del Norte, y publicada en la revista New England Journal of Medicine, fueron observadas las estadísticas de 8 500 niños de 3 a 19 años. Alrededor del 47 % presentaba exceso de peso corporal y de este grupo fueron comparados los niños muy obesos con aquellos con ligero aumento del peso corporal.

Los comprendidos en el primero de los grupos presentaron como promedio doble número de probabilidades de diabetes mellitus tipo 2 y aumento del colesterol “malo” y disminución del colesterol “bueno” en relación con quienes solo tenían una ligera obesidad. Hubo un mayor predominio en los muchachos del sexo masculino sobre el femenino.

Aquellos con obesidad extrema tenían más de siete veces de probabilidades de sufrir de hipertensión en relación con los ligeramente obesos.

De haberse efectuado la comparación con niños de peso normal es muy probable que se encontraran resultados mucho más preocupantes.

CIFRAS ANALIZADAS

Los autores del estudio exponen cómo la obesidad grave se encuentra en aumento entre los niños y adultos jóvenes norteamericanos, pues entre 1994 y 2004 un 4 % de ellos presentaban extrema obesidad. Sin embargo, esa cifra aumenta a un 6 % entre el 2011 y 2012.

Pero lo sucedido allá bien pudiera estar pasando en cualquier otro país y tal vez con consecuencias más aterradoras. Esas cifras son un toque de alarma para prestarle mucha atención a esta peligrosa situación a nivel mundial.

ES MÁS FÁCIL EN LOS NIÑOS

Ha sido comprobado que los niños pueden desarrollar una obesidad extrema con más facilidad cuando se comparan con los adultos. Es debido, en parte, a factores tales como la hormona del crecimiento segregada en mayores cantidades, precisamente por estar en esa etapa del crecimiento.

Si los pequeños son acostumbrados a consumir alimentos equivocados es más probable en ellos la acumulación exagerada de corporal.

Hasta ahora no ha sido posible explicar el predominio del mayor riesgo de enfermedades vinculadas a la obesidad extrema en los chicos en comparación con las chicas.

LA RESPONSABILIDAD DE LOS PADRES

La obesidad en los niños es un llamado de alerta para un mayor esfuerzo de prevención por parte de padres y familiares cercanos.

Inculcar las mejores costumbres y los mejores hábitos en las nuevas generaciones también consiste en llenar sus platos con verduras y frutas en las comidas.

Enseñarlos a consumir cuatro o cinco raciones diarias de alimentos saludables y variados, así como de sanas como pescado o pollo, y limitar los carbohidratos simples y las grasas excesivas.

El ejercicio en ellos también resulta esencial. Por lo menos una hora diaria y cinco días a la semana, aunque sea tirando pelotas en el patio o sacando a pasear al perrito de la casa.

Y recordar que el ejemplo debe comenzar por los padres, pues los niños repiten y aprenden más de lo que ven que de lo que se les dice.

Fuente: http://www.cubahora.cu/blogs/consultas-medicas/los-ninos-y-la-obesidad

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