¿El acné requiere de tratamiento profesional?

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piel importancia(Ese Mediquito...!)El debe ser tratado, inexcusablemente, por un especialista en . Es bueno advertir a quienes lo presentan que las automedicaciones derivadas de consejos de amigos, o los tratamientos suministrados por cualquier cosmética milagrosa, no son recomendables para mejorar su evolución, e incluso, pueden convertir en grave una afección leve.

Esta es una inflamatoria de la unidad , de etiología multifactorial, que se caracteriza clínicamente por un polimorfismo lesional, caracterizado por no inflamatorias () conocidas popularmente como , a las que se adicionan lesiones inflamatorias como , y , junto con otras residuales denominadas máculas y cicatrices. Afecta a todas las razas y a los dos sexos.

El comienzo de la afección suele coincidir con la pubertad, pero no es raro encontrarla en la segunda o tercera década de la vida, especialmente en mujeres. Es más común y severa en el hombre y la variedad quística es más frecuente en la raza blanca. Respecto a su origen multicausal, se estima que los andrógenos, al actuar sobre las glándulas , provocan su crecimiento, con lo cual aumenta la producción de sebo en el organismo. El incremento de los ácidos grasos libres propende a la formación de comedones, y por otra parte, la sobrecornificación ductual da paso a una producción anormal de células epiteliales adherentes que van obstruyendo el conducto folicular. Y a tales procesos se agrega, casi siempre, la existencia de una flora microbiana no habitual.

El acné no es una enfermedad infecciosa, pero se han aislado en cultivos de laboratorio el , el y el c. Respecto al componente hereditario, se ha observado cierta tendencia familiar, aunque sin un patrón definido.

Esta afección, por su frecuencia en los adolescentes y localizarse sus lesiones, principalmente, en la región facial, genera en quienes la padecen alteraciones psicosociales y constituye hasta causa de suicidio, pues afecta en gran medida la estética. Como en ningún otro trastorno orgánico, debe establecerse el rapport o empatía entre médico y paciente, y brindar a este último los detalles, características y evolución de la enfermedad, y plantearle que, aunque la terapia es efectiva, no se observarán los resultados a corto plazo.

¿CÓMO ATENDERLA?

El de este problema dermatológico debe ser individualizado, minucioso, constante y orientado por el dermatólogo. Entre las medidas más generales se recomiendan el lavado de la cara tres veces al día con jabones bacteriostáticos o de azufre, y que igual pueden incluir peróxido de benzoilo. Se pueden utilizar, además, los peloides (fangos medicinales) los cuales ayudan a remover el sebo. Estos productos deben aplicarse de forma tópica, después del lavado de la zona afectada.

Vale resaltar que la higiene es complemento importante para el éxito del tratamiento.

No deben tocarse o manipularse los granos y abultamientos provocados por el acné, esta suele ser una de las causas más frecuentes para el empeoramiento de la afección. Un menor contacto con las lesiones coadyuvará a un menor riesgo de cicatrices. Es importante seguir una dieta equilibrada, aunque no son los alimentos los causantes del acné. Pero no abusar de algunos como grasas, chocolate, maní, y no ingerir alcohol ni sus derivados.

Deben evitarse cosméticos que contengan aceites o grasas en su composición (preferir los oil free). Tampoco se usarán fotoprotectores previos a la exposición solar; es recomendable pedir consejo al dermatólogo acerca de un fotoprotector idóneo. Y sobre todo, tener paciencia pues el acné tarda en mejorar, aun con tratamiento.

La comunicación con padres y amigos puede ser de mucha ayuda para perseverar en la terapia. Para el éxito, es indispensable la constancia. Se sugiere, asimismo, no tratar las cicatrices mientras las lesiones estén activas.

El tratamiento tópico puede estar basado en antibióticos locales. Su principal efecto lo harán sobre el Propionibacterium acnés. Pueden ser lociones, soluciones, geles o cremas, y los más empleados son la clindamicina y la eritromicina. Los retinoides tópicos actúan sobre la queratinización anormal del folículo, inhibiendo la formación de tapones queratínicos. El peróxido de benzoilo actúa sobre la queratinización folicular y es un agente bacteriostático y comedolítico. El principal efecto adverso es la irritación local o la alergia a este medicamento.

El ácido azelaico reduce la comedogénesis y disminuye la población de Propionibacterium acnés; posee además, propiedades antinflamatorias. La fototerapia con el equipo Dermoter es igual recomendada, por su acción antinflamatoria y antibacteriana. Los tratamientos físicos con láser terapéutico y radioterapia superficial son también útiles. La lutoterapia es otra alternativa aplicable y se puede realizar mediante jabones o mascarillas.

Para un tratamiento sistémico se recomiendan antibióticos. El acné extendido o con grandes nódulos inflamatorios puede beneficiarse con el uso sistémico de estos. Los más utilizados son las tetraciclinas orales (clorhidrato de tetraciclina, doxiciclina y la minoxiclina). La eritromicina es tan efectiva como la tetraciclina y tiene la ventaja de no inducir fotosensibilidad, pero el Propionibacterium acnés es resistente a ella.

Las sulfamidas, tales como el cotrimoxazol y la dapsona, son efectivas en el acné resistente a las tetraciclinas.
Retinoides, como la isotretinoina, es indicada en el acné nodular. Su uso se ha extendido al acné moderado y con respuesta escasa a otros procedimientos.

Para tratar las secuelas: Si son cicatrices atróficas se puede hacer escisión de algunas aisladas, y aplicar dermoabración o microdermoabración, así como laserabrasión, con láser de CO2. Además, inyecciones de colágeno o silicona, implantes de grasa autóloga, lipoimplantes, y peeling químicos con ácido tricloroacético y alfahidroxiácido. Otra alternativa es la Iontoforesis con estrediol. En cicatrices hipertróficas aplicar corticoides tópicos o intralesionales, escisión o criocirugía.

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