¿Derecho 100% de Ausencias?: Debates del 8vo Congreso de la FEU

Share

No  es  la  primera  vez  que  se  oyen  en  las  aulas  los  cantos  de  la  libre  asistencia  a clases.  Mientras  buscaba  en  los  anales  de  la  historia  de  la  Universidad  encontré que  tal  pedido  se  realiza  desde  la  Academia  de  Atenas  cuando  Platón  aburría  a sus discípulos con largas  diatribas sobre las  Ideas. Luego la  lucha  por la  libre asistencia generó una de las  manifestaciones precedentes al Mayo francés de 1968,  no,  disculpen,  eso  fue  por  no  poder  entrar a  las  residencias  de  mujeres. 

Como  sea,  no fuimos los últimos ni los primeros que pidieron quedarse dormidos a las  ocho de la  mañana sin temer  llegar  al  20%  de  ausencias  justificadas. Durante  las  sesiones  del  8vo    de  la  en  la  Universidad  de  Holguín  se  debatió  la herejía  de  la  libre  asistencia.  En  el  tiempo  ya  nos  habían precedido los  de la  Universidad de La  Habana, lo  que se  ganó una mención en una nota del Juventud Rebelde.

El  tema  mereció  en la  plenaria del una  atinada observación  del   Viceministro  de  Educación Superior .

Según testimonios de nuestro Presidente Ramón González Martínez y de la digna invitada Viviana, los estudiantes de carreras de Ingenierías  lucharon a  brazo  partido  por  defender  su posición, ya sea a favor o en contra. Pero la mayoría pedía con celo el libre acceso a las aulas sin tener en cuenta la asistencia. Según ellos, el fallo comienza en el complicado mecanismo enseñanza-aprendizaje.

Unos por un lado aplaudieron la idea de las ausencias, otros se negaron rotundamente. Nuestros representantes, conociendo de antemano las características de la carrera de supieron defender el criterio de que la idea no tenía fundamento alguno y que en el caso de la carrera de era necesario el contacto diario y directo con el paciente, y con esto la asistencia diaria a clases.

 No  es  que  los estudiantes  universitarios  sugestionados por el sueño de la libertad extrema y en su afán  de  independencia  anárquica  no  quieran ir  a  clases.  Simplemente los de otras carreras  entienden   que  ir  a  clases,  algunas veces,  es  por  gusto.  “Una  total  pérdida  de  tiempo”  diría  un  amigo de la carrera de Ingeniería Civil. Para  los  que hasta hoy  no han tenido  el  placer de sentir  que su mañana  se  pierde  tristemente  en  un  aula,  no se los deseamos. Tampoco  consideramos  que  este  sea  un  problema  regional.

Los  que  deciden, más  que  especular  sobre  lo  peligroso  del pensamiento de los estudiantes que piden dicha reforma , deberían  ponerse  tristes  porque  algunos prefieran  no  ir  a  clases.

1 comentario

  1. Según el documento final del 8vo congreso ya se puede faltar al aula un 20% de cada asignatura, y no tiene que ser justificada

Deja un comentario

Tu email nunca se publicará.